La movida empezó hace diez años, cuando un grupo de amigos decidió comprar un terreno en las sierras de Maldonado. Algunos empezaban a formar familia y una crianza más agreste era una aspiración compartida; esos 12 montevideanos resultaron ser de los primeros foráneos en instalarse en la zona. Al tiempo, una parte de ellos se fue a vivir al pueblo, a 13 km del campo, pero el contacto es permanente. Y de ese núcleo, cuatro años atrás, salió un emprendimiento joven gestionado por tres compinches de la adolescencia, Matilde Seco, Natalia Cervantes y Hocai Ferreira, que busca contemplar valores de ...