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Mafalda, la niña eterna que conquistó a grandes y chicos y ahora va por el streaming con directora popular

La Nación/GDA
"Es un poco trágica esa vigencia”, reconoce con ingenio la realizadora Lorena Muñoz sobre la contemporaneidad que tiene Mafalda, a 60 años de su debut. La historieta creada en 1964 por Joaquín Salvador Lavado, Quino, es un emblema cultural argentino que no solo se sigue leyendo con avidez en este país, sino en prácticamente todas las regiones del mundo, Urugay incluido. Y en el marco de un nuevo aniversario de su nacimiento, Muñoz habló sobre Releyendo Mafalda, la docuserie que dirigió, que hace foco en esta entrañable niña y que llegó esta semana a las plataformas de streaming Star+ y Disney+.

Realizada entre 1964 y 1973, la tira Mafalda fue publicada en varias revistas y diarios, y su éxito no hizo más que crecer durante los años posteriores a su final. Sus constantes reediciones lo consolidaron como uno de los títulos más importantes de la historieta argentina, hasta el punto de de ser ampliamente leída en España y Japón, entre muchos otros países.

Y es que el universo de Mafalda, Miguelito, Manolito, Susanita y el resto de ese grupo de amigos hizo eco en innumerables lugares del mundo. De ese modo, lectores de todas las latitudes fueron y son capaces de empatizar con la ingeniosa mirada de esta niña. Según Muñoz, que antes dirigió Gilda: no me arrepiento de este amor protagonizada por la uruguaya Natalia Oreiro, el éxito de Mafalda tiene que ver con la idiosincrasia argentina, y detalla: “Ella es una especie de embajadora porteña en el mundo. Es increíble que haya logrado esta identificación en distintos sectores, y que haya atravesado tantas fronteras”.

Con el objetivo de detallar el tras bambalinas de Mafalda, pero también ahondar en la figura de su autor, hace cuatro años se comenzó a gestar el proyecto de este documental. Y si bien hay varias anécdotas que son muy conocidas, hay muchas otras historias que jamás habían visto la luz hasta ahora. “Quino sabía que se estaba haciendo esta serie, de hecho la familia acompañó a este proceso, y hay mucho material de archivo que dieron ellos”, cuenta la directora en referencia a los indispensables aportes que hizo el entorno del historietista fallecido en 2020.

A pesar de ser un éxito indiscutido, las producciones audiovisuales vinculadas a Mafalda nunca terminaron de encontrar un rumbo claro. A comienzos de los años 70 se llevaron a cabo poco más de 50 cortometrajes que se inspiraban en varias de sus tiras más populares. Pero la recepción del público no fue la mejor, principalmente por la decisión de darle voz a los personajes, un recurso que le resultó chocante a los espectadores.

En 1994 hubo otro intento de hacer una nueva serie de dibujos animados, esta vez, a través de cortos mudos. Y aunque esta adaptación fue mucho más interesante que su predecesora (principalmente por la dirección del animador cubano Juan Padrón), la serie tampoco logró un gran consenso entre los seguidores de la historieta. Por eso, Releyendo Mafalda busca otro ángulo en el acercamiento al mito de la niña que odia la sopa.

“Yo hubiese querido ser amiga de Quino”, reconoce Muñoz, que al frente de este documental se propuso encontrar al hombre detrás del historietista, y detalla: “Me parece un ser totalmente admirable, no hay tanta gente así, creo que es digno de un monumento. Él es alguien muy consecuente con su obra, y eso es una rareza, porque se comprometía socialmente y políticamente. Pero por otra parte, vos lo escuchás hablando de su mujer, y entendés quién es él. Eso es algo hermoso”.

En Mafalda hay un condimento que toca una fibra muy especial, una forma de representar la amplitud de las emociones, mediante chicos que se entregan con ingenuidad a sus sentimientos más felices, pero también a otros menos alegres. Y ese es el ángulo que trabaja la realizadora, según ella misma comenta: “Quino le otorga humanidad a esos personajes, y a través de esos niños representa lo mejor y lo peor de nosotros los adultos. Y esa mirada medio inquisidora que tiene Mafalda me parece clave, porque el humor es un gran conductor de temas que en otro ámbitos serían pesados”.

Mafalda y amigos contemplan el mundo.

Mafalda y sus amigos. Foto: Archivo

El secreto detrás de Mafalda, o el tesoro que surge de Releyendo Mafalda, tiene que ver con encontrar la historia personal del autor, y cómo eso se vincula al nacimiento de esa historieta. Con ese objetivo en mente, Lorena Muñoz contó con la ayuda de la familia del autor y reveló: “Para mí lo más interesante que tenemos es a sus seres queridos, sus sobrinos y hasta a Guillermo Lavado, que fue quien inspiró a Guille, algo que es de una hermosura total. Para mí es muy importante ese plano más familiar, más ligado a lo cercano desde la emoción”.

En esa misma tesitura, la realizadora explica cuál es el corazón de este documental: “Una pequeña anécdota familiar, para mí es más valiosa que el análisis que pueda hacer un especialista. A mí nada me resulta más interesante que la experiencia emocional. Yo vengo del documental más ligado a eso, y me atrae más la anécdota chiquita o la voz del diariero del barrio que la mirada del especialista que me dice por qué es importante la obra”.

Mafalda siempre está ahí, esperando a miles de niños y niñas que están aprendiendo a leer, para ayudarlos en esa tarea, casi como un ritual iniciático que marca el comienzo de ese hábito. Para varias generaciones de rioplatenses, estas tiras fueron un primer encuentro no solo con la lectura, sino también con la historieta como medio, y es indudable que la experiencia de conocer a Mafalda es muy significativa.

Desde hace décadas, padres y madres les heredan a sus hijos e hijas sus libros de Mafalda confiando que allí se encuentra el legado del amor por la lectura.

Frente al fenómeno cultural que representa esta publicación, Muñoz concluye: “Me parece que Mafalda trascendió la época, es muy actual. Y la verdad es que tiene algo de mirarnos a nosotros, porque seguimos siendo un poco parecidos, estamos como en una vuelta de calesita. Así que el final de esto sería decir, ¿otra vez sopa?”.