Un caracol de llamativos colores ha protagonizado las redes sociales. Lo que más ha sorprendido a los internautas, no es precisamente el aspecto que tiene, sino lo que causa en los animales.

El parásito en cuestión atiende al nombre científico de Leucochloridium paradoxum y pertenece al género de los trematodos.

Estos pequeños gusanos poseen un ciclo de vida que afecta a diferentes especies de animales a las que utilizan en su propio beneficio. Lo impresionante de estos parásitos es que infestan a los caracoles para llegar a su verdadero objetivo: las aves.

El ciclo de vida de este tipo de gusanos es, desde un punto de vista antropocéntrico, bastante maquiavélico y se inicia en el estómago de pájaros como los zorzales, los mirlos o los tordos, donde depositan larvas que crecerán en su interior y que finalmente serán expulsadas a través de las heces.

Los caracoles que se alimenten de ellas, introducirán involuntariamente a sus nuevos y terribles inquilinos que, crecerán en su interior y terminarán tomando el control, infectando su cerebro y cambiando su conducta e incluso su apariencia.

La forma más común de diferenciar entre las especies de Leucochloridium es observando los sacos de cría y los patrones de bandas. El parásito típicamente exhibe sacos de cría que tienen bandas verdes con manchas marrones oscuras y negras.

Durante el desarrollo tiene diferentes tamaños y formas. Los huevos son de color marrón y exhiben una forma ovalada.

En la primera etapa de desarrollo son claros y alargados. Una vez que los miracidios se transforman en esporoquistes, aparecen como crías de saco que infectan a los huéspedes del caracol en sus ojos y comienzan a pulsar verde, amarillo y rojo.

El caracol se ha convertido en un “zombie” viviente, que pronto se convertirá en comida para pájaros donde los gusanos volverán a depositar larvas para iniciar nuevamente su ciclo de vida.