El Gobierno colombiano retomará la fumigación con glifosato con el objetivo de disminuir el crecimiento de cultivos ilícitos en el marco de la política de lucha contra las drogas, denominada Ruta Futuro.

Así está establecido en el decreto publicado el 30 de diciembre de 2019 por el Ministerio de Justicia, institución encargada de la política de drogas en el país.

La decisión ha generado todo tipo de reacciones. El debate está sobre la mesa porque los ciudadanos solo tienen esta semana para presentar comentarios y observaciones en torno al proyecto de decreto.

Las críticas también surgen cuando en Estados Unidos y Europa llueven sobre la multinacional alemana Bayer las demandas que heredó de Monsato, empresa que comercializa el herbicida Roundup, cuyo principio activo es prácticamente el glifosato.

Según reseña el diario Semana, citando a la agencia Bloomberg, ya son 85 mil las demandas en contra de Bayer, la mayoría presentadas en Estados Unidos. Bayer está negociando pagos que podrían rondar los 10 mil millones de dólares e insiste en que el glifosato no es un carcinógeno, mientras los demandantes se sustentan en investigaciones que evidencian que este producto puede causar linfomas.