La industria de embutidos de la República Dominicana está dispuesta a comprar todos los cerdos que tienen los productores del país, que denunciaron recientemente a través de Diario Libre que no podían sacar al mercado más de 10,000 unidades por la competencia desleal que representan las importaciones.

“Ellos me expresaron que tenían un buche de cerdo que no encontraba mercado. Convoqué a los miembros de la industria de embutidos del país y la industria embutidora me dio la información de que le solicitará al presidente de la federación y a todos sus miembros para que hicieran una relación de cada uno con su ubicación y de cuántos cerdos tienen disponibles porque están dispuestos a comprarlos todos ahora”, indicó el ministro de Agricultura, Osmar Benítez.

Dijo que el Gobierno ha gestionado con los productores de embutidos que compren todos los cerdos que estén en excedente.

Benítez indicó que la República Dominicana en el año 2007 tenía 49,000 cerdas madres, que son la base de la reproducción nacional, “hoy día hay 100,000 cerdas madres, lo que quiere decir que, a pesar de la apertura, a pesar del DR-Cafta ha aumentado la producción de cerdos en el país”.

Informó que en el país solo se importa el 14% de la demanda nacional y los productores dominicanos generan el 86%. “La industria está importando cortes que no lo produce la dominicana. Por qué hay un corte de una chuleta que lo hace una industria de Estados Unidos, por qué la industria dominicana no va e investiga cómo es que se hace el corte, cuál es la tecnología para que lo hagan aquí. Ellos (industria) quieren cortes especiales que no lo consiguen en el país y lo importan”.

Estas declaraciones fueron ofrecidas tras el presidente de la Federación Dominicana de Porcicultores (Fedoporc), al decir que ese sector corre el riesgo de desaparecer en la República Dominicana, producto de las importaciones de la carne de ese tipo y los productos derivados.

Israel Brito, presidente de Fedoporc, expresó a Diario Libre que en granja hay más de 10,000 cerdos que no han podido sacar al mercado por la “competencia desleal que representan las importaciones”.