Si una vacuna experimental contra el nuevo coronavirus resulta exitosa se distribuirá gratis a los estadounidenses, dijo el jueves este gobierno de Donald Trump, reiterando que el proceso de autorización se llevará a cabo con el mayor rigor científico.

"Esperamos que todos los estadounidenses no solo tengan acceso a una vacuna gratuita distribuida en varios sitios, sino que no tengan que pagar nada por el suministro de la vacuna", dijo Paul Mango, alto funcionario del Departamento de Salud, durante una videoconferencia con periodistas.

Washington lleva invertidos más de 10,000 millones de dólares en seis proyectos de vacunas y firmó contratos que garantizan la entrega de cientos de millones de dosis si los ensayos clínicos tienen éxito y conducen a la aprobación de la Agencia de Medicamentos de Estados Unidos (FDA).

Las dosis en sí las pagará el Gobierno de Estados Unidos. Los médicos o clínicas que inyectarán las vacunas tendrán que ser pagados, pero esos costos deberían ser cubiertos en gran medida por las aseguradoras privadas y programas públicos como Medicare, según Mango.

El funcionario aseguró que "la mayoría" de las aseguradoras privadas acordaron no cobrar gastos a los usuarios.

Sin embargo, como el sistema de salud estadounidense está dividido entre aseguradoras públicas y privadas el reembolso del 100% a los pacientes dependerá de negociaciones entre múltiples actores.

"Estamos en camino de entregar cientos de millones de dosis para enero de 2021", afirmó Mango. A este periodo, le seguirán tres meses para distribuir 300 millones de dosis en el país, según Francis Collins, director de los Institutos Nacionales de Salud (NIH).

Collins se mostró "cautelosamente optimista" de que al menos una de las seis vacunas experimentales demuestre ser "segura y eficaz para fin de año".

La pregunta de expertos y la oposición demócrata es si el proceso de aprobación de la FDA se precipitará bajo la presión de la Casa Blanca, que aspira a dar la buena noticia ante las elecciones de noviembre.

"No hemos reducido el rigor regulatorio con el que evaluaremos y espero, autoricemos las vacunas", aseguró Mango.

El contraejemplo es la vacuna aprobada por Rusia esta semana, incluso antes del inicio de la última fase de ensayos clínicos, fase en la que se inyecta la vacuna experimental a decenas de miles de voluntarios para verificar su eficacia y seguridad.

"Realmente dudo" que los rusos hayan "probado definitivamente que la vacuna es segura y eficaz", comentó el jueves Anthony Fauci, principal referente en enfermedades infecciosas en Estados Unidos.

En tanto, Collins comparó la decisión rusa de dar luz verde a la vacuna Sputnik V con la "ruleta rusa".