Las conclusiones preliminares de las autoridades libanesas, arrojaron que la enorme explosión en el puerto de Beirut se produjo debido al estallido de 2,700 toneladas de nitrato de amonio que llevaban almacenadas en una bodega del lugar.

El siniestro cobró la vida de al menos 73 personas y dejó más de 3,700 heridos.

Según informó el medio CNN, los datos recopilados por el Servicio Geológico de Estados Unidos muestran que la explosión en Beirut fue tan poderosa que creó ondas sísmicas equivalentes a un terremoto de magnitud 3,3.

Sin embargo, el equivalente de magnitud 3,3 no es “directamente comparable a un terremoto de tamaño similar”, precisó la entidad.

Puntualizó que esto se debe a que las explosiones de tipo superficial, como la explosión de Beirut, no producen una magnitud tan grande como lo haría un terremoto de energía similar según Don Blakeman, un geofísico del Centro Nacional de Información sobre Terremotos. Blakeman dijo que la mayor parte de la energía se destina al aire y a los edificios.

La explosión también causó daños considerables al Palacio de Baabda, la residencia oficial del presidente de ese país, Michel Aoun.

Tras el hecho, el mandatario libanés, convocó este martes por la noche una “reunión urgente” del Consejo Superior de Defensa.

De su lado, el primer ministro Hassan Diab decretó luto nacional el miércoles por “las víctimas de la explosión del puerto de Beirut”.