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Argentina

Cambió la interna política y vuelve la incógnita: ¿Seguirá Diego Maradona en Gimnasia?

Ni una cosa ni la otra. No habrá unidad, como pidió Diego, pero así y todo la llave para su continuidad está sobre la mesa. Otra vez se viven días de definiciones en Gimnasia. En el retrovisor aparecen enseguida las idas y venidas en la previa de la fecha estipulada originalmente (23 de noviembre) para las elecciones presidenciales, que se terminaron postergando tras una serie de tironeos, presiones, cambios de postura y un papelón generalizado que derivó en la renuncia y marcha atrás de Maradona en menos de 48 horas. Ahora otra vez habrá que repartir las cartas.

“Con Pellegrino vine y con Pellegrino me voy”, es la frase que repitió Maradona cada vez que lo consultaron por la interna política del Lobo. En esa frase se escondía el deseo de Diego de generar una unidad dirigencial y que el actual presidente, pieza fundamental para su llegada al club, continúe en el día a día. Vale aclarar: el entrenador no ponía como condición que Pellegrino continuara como mandamás sino que no fuera excluido del nuevo armado dirigencial. Diego lo quiere al lado. Y así será si continúa sentado en el banco.

Es que en estas horas lo que parecía imposible es cada vez más probable. Solo falta la oficialización pero Pellegrino tiene decidido presentarse a las elecciones del 14 de diciembre. Hay tiempo hasta el domingo a las 23.59 para presentar las listas y, salvo algún movimiento de último momento, habrá dos opciones: la que impulsa la reelección del oficialismo y un sector opositor encabezado por Mariano Cowen.

En esta recta final hay algunos lazos por unir. Si se confirma la apuesta de Pellegrino, el oficialismo intentará llegar lo más fuerte y unido que se pueda a las urnas. Ya cuenta con el apoyo del empresario Jorge Reina, amigo del presidente y figura fuerte en el esquema económico reciente de la institución. Y buscará sumar a Salvador Robustelli, quien hasta ahora se presentaba como candidato opositor en Convergencia Gimnasista.

En la vereda de enfrente, Mariano Cowen mantiene (al menos hasta ahora) la idea de ser el candidato a presidente por la lista opositora Gimnasia Grande y busca sumar a integrantes del oficialismo que se corrieron del ala de Pellegrino.

Habrá que resaltar que, en caso de un triunfo de Cowen en estos términos, la nueva dirigencia deberá buscar a un nuevo entrenador ya que Maradona dejaría su cargo.

En este escenario, se daría la misma contienda que hace tres años, en los últimos comicios, cuando votaron 5662 socios y Pellegrino le ganó a Cowen por 345 votos.

En medio de las urnas, los promedios y los refuerzos

Maradona tiene una preocupación que supera a todas las otras: el equipo no hace goles. Se agarra la cabeza ante cada situación que no termina en la red, lamenta la falta de eficacia y va rotando jugadores en el frente de ataque sin lograr el rédito que pretende. Por eso, en la lista de pedidos anotó dos delanteros, un volante y un defensor.

Esas son las prioridades de Diego si continúa el año próximo como entrenador de Gimnasia. Antes de eso, está claro, tiene una final por la permanencia, el domingo desde las 17.35 en La Plata ante Central Córdoba de Santiago del Estero, un encuentro que por ahora se disputará en el Bosque, aunque sobrevuela la posibilidad de mudarlo al estadio Ciudad de La Plata para ver si cambia la suerte del equipo de Maradona, que perdió todos los partidos que jugó de local bajo su mandato.

Los números son contundentes: Gimnasia está último en la tabla de promedios y 12 puntos por debajo de Newell's, que tiene un partido menos y hoy es el primero de los que está salvando. Desde la llegada de Maradona, jugó 10 partidos, ganó 3 (todos de visitante), perdió 6 (5 de ellos en el Bosque) y empató en la última jornada ante Banfield. Frente a los santiagueños no tiene margen para un nuevo tropiezo si pretende mantener la ilusión de quedarse en Primera.

Pensando en un modelo 2020 con Maradona al mando, la exigencia fue clara: el equipo necesita al menos cuatro refuerzos que lleguen para ser titulares. Diego no dio nombres, pero sí puestos. Y escuchará las propuestas que le acerquen. Como la de Gaspar Servio, el arquero que fue desvinculado de Dorados y que era uno de los preferidos de Diego en su etapa en Culiacán. Si bien la prioridad de la búsqueda no apuntaba al arco, la chance de poder sumar a un conocido del DT que llegue a pelear el puesto con Nelson Insfrán (juvenil que acaba de debutar) y Alexis Martín Arias (experimentado que bajó su nivel y perdió el lugar) es vista con buenos ojos.

Otro nombre que apareció en la órbita del Diez es el de Santiago García. Al Morro lo conoce bien Sebastián Méndez, ladero principal de Maradona, que lo dirigió en Godoy Cruz. Y es más, en la visita del Lobo al Tomba estuvieron hablando para tentarlo.

Aunque para que todo esto empiece a tomar forma debería seguir Diego. Y para eso antes debería continuar Pellegrino. En ese ritmo de inestabilidad vuelve a moverse Gimnasia. Como hace un par de semanas cuando la estructura trastabilló, eyectó a Maradona y generó la postergación de las elecciones.

“Diego está cómodo, hace mucho tiempo que no se siente tan querido y tan bien en el fútbol argentino, tiene ganas de seguir”, repiten desde el entorno del Diez. Su carta ya está puesta sobre la mesa.

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