María Eugenia Vidal y Gustavo Ferrari
María Eugenia Vidal y Gustavo Ferrari

Cuando asuma en su cargo Axel Kicillof recibirá la gobernación bonaerense con una ambiciosa reforma judicial en marcha. Las mejoras en la administración de Justicia fue impulsada por la saliente mandataria María Eugenia Vidal y encabezada por el ministro Gustavo Ferrari. Desde esa cartera confían en que estos cambios -si se mantienen- van a generar en 10 años una Justicia absolutamente diferente.

Varias de esas medidas ya fueron aprobadas por ley y se están poniendo en práctica. Las modificaciones impulsadas, aseguraron, buscan hacer más transparente la elección y remoción de jueces. En este marco, el Consejo de la Magistratura de la Provincia de Buenos Aires aprobó una modificación en su reglamento a tono con la ley provincial que dificulta la “politización” de este proceso. Por primera vez en la historia se estableció el orden de mérito para elegir jueces, fiscales, defensores oficiales y asesores tutelares en el ámbito de la Justicia bonaerense. De esta manera, sólo van a poder integrar la terna los tres que hayan obtenido las mejores calificaciones en el examen.

Se resaltó que ahora los candidatos a magistrados deben rendir una prueba escrita y otra oral que se graba en video. Asimismo, para poder concursar para el cargo y rendir el examen es obligatorio que los postulantes hayan cursado y aprobado la Escuela Judicial.

Entre los cambios importantes de esta reforma también mencionaron el proceso para la destitución de los jueces. El encargado de llevar adelante los jury de enjuiciamiento es el presidente de la Suprema Corte bonaerense, cargo que se renueva anualmente. Esta circunstancia provocaba que cuando se renovaban las autoridades, el nuevo presidente del Máximo Tribunal provincial “heredaba” esos procesos que prácticamente comenzaban de cero porque quien estaba ahora a cargo no conocía los pormenores de ese expediente. A partir de la reforma judicial impulsada por Vidal, el juez de la Corte Suprema que arranca con un jury continúa su tarea hasta que termina el proceso. Esto trae aparejado una menor duración del trámite de remoción de magistrados. Como muestra de la mayor eficacia que el cambio provoca vale mencionar que este año se realizaron 42 audiencias contra sólo 18 que se celebraron el año pasado cuando la medida aún no había sido implementada.

Se creó también la Mesa de Trabajo de Mapa Judicial -que ya está en funcionamiento- integrada por un miembro de la Suprema Corte, uno de la Procuración General bonaerense, un representante del Ministerio de Justicia provincial, uno del Ministerio de Economía, tres senadores, tres diputados, el presidente del Colegio de Abogados de la Provincia de Buenos Aires y el presidente del Colegio de Magistrados provincial. Entre sus funciones están: efectuar un diagnóstico integral del servicio de justicia provincial que permita evaluar y consensuar la creación, transformación y distribución de órganos judiciales; la asignación o modificación de competencias para una mejor asignación del trabajo y la redacción de un nuevo texto de la ley orgánica del Poder Judicial.

Ferrari destacó que durante su gestión en la cartera de Justicia de la Provincia de Buenos Aires se crearon por ley juzgados del trabajo y una Cámara laboral por cada departamento judicial. Antes existían tribunales laborales integrados por tres jueces que para poder funcionar tenían que estar reunidos por lo menos dos magistrados. La sentencia que dictaban no podía ser recurrida ante una Cámara porque no existía y la única instancia que quedaba era la Suprema Corte, que de cada 100 recursos que le llegaban trataba solamente uno. Esto hacía excesivamente largos los juicios laborales.

Por último, durante el mandato de María Eugenia Vidal fueron redactados tres nuevos códigos que fueron elevados a la legislatura provincial para su tratamiento. Se trata de los nuevos códigos Procesal Civil y Comercial que trae como novedad la implementación de la oralidad que permite que los juicios sean mucho más cortos, Contravencional y Procesal Penal enfocado en la víctima, un cambio sustancial respecto de la actual norma ritual vigente en la Provincia de Buenos Aires.