La Fiscalía General de la República de México anunció hoy que identificó los restos de Christian Alfonso Rodríguez, uno de los 43 estudiantes de la localidad rural de Ayotzinapa, en el suroeste del país, desaparecidos en septiembre de 2014. El Equipo Argentino de Antropología Forense  (EAAF) participó del proceso de identificación de los restos. 

En una conferencia de prensa, el fiscal especial para el caso Ayotzinapa, Omar Gómez Trejo, dijo que la Universidad de Innsbruck, en Austria, había identificado al estudiante gracias a uno de los seis restos enviados para su análisis, que había sido encontrado en el municipio de Cocula, lejos del basurero donde, según la hoy cuestionada versión oficial, fueron quemados los jóvenes. 

El EAAF fue el encargado de revisar los resultados de la universidad austríaca. Los restos habían sido hallados en la barranca La Carnicería, a 800 metros del basurero de Cocula, destacó la Fiscalía. 


Rodríguez, de 19 años, desapareció en la madrugada del 27 de septiembre de 2014 junto con otros 42 compañeros de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, en el vecino municipio de Iguala, mientras regresaba de una protesta contra las autoridades locales, en el estado de Oaxaca, al sur de México.

La versión oficial difundida por el Gobierno del entonces presidente Enrique Peña Nieto sostuvo que habían sido sorprendidos por la organización criminal Los Rojos, como parte de un ajuste de cuentas entre grupos rivales, y que los sicarios los mataron, incineraron y se deshicieron de sus restos en un basurero.

Sin embargo, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y forenses argentinos que participaron en la pesquisa contradijeron aquella teoría y sospechan que se trató de un caso relacionado con el tráfico de drogas en la región, por lo cual el actual presidente Andrés Manuel López Obrador reabrió la investigación.

"Con esta nueva indagatoria se ha roto el pacto de impunidad y de silencio que rodeaba el caso Ayotzinapa", estimó Gómez Trejo. Para el fiscal, desde octubre de 2014 y hasta enero de 2015, las autoridades del Ministerio Público de entonces cerraron el caso con "la manipulación de la información, la tortura de los posibles responsables, y el control de una mentira, con su historia del basurero y el río San Juan".

El fiscal Gómez Trejo al hacer el anuncio. EFE


"Con esas acciones negaban a las familias el derecho a la verdad y a la justicia, les decían: dejen de buscar porque ya encontramos. Hoy les decimos ¡Esto no es así y nunca fue así!”, sentenció.

Gómez Trejo informó que desde que se inició esta nueva etapa de la investigación se realizaron más de 20 pesquisas y que a finales de noviembre pasado se concentró la búsqueda en un punto del municipio de Cocula, conocido como Barranca de La Carnicería, donde se recuperaron 15 restos que fueron embalados en el lugar para su posterior procesamiento.

La evidencia recuperada fue analizada en febrero pasado en la ciudad de México por peritos de la Fiscalía, que eligieron de manera unánime seis piezas susceptibles de ser procesados para la extracción de ADN en el Instituto de Genética de la Universidad de Innsbruck.

Según explicó el fiscal, la entidad académica austríaca entregó el pasado 19 de junio los resultados y descubrió que uno de los fragmentos óseos correspondía a Rodríguez, una conclusión ratificada también por el análisis del EAAF, que terminó su revisión el sábado pasado.

El EAAF, que desde octubre de 2014 actúa como perito independiente a pedido de los familiares de los 43 estudiantes desaparecidos, informó que ratificó el dictamen de la Universidad de Innsbruck, tras realizar un estudio de genética complementario, con cálculos estadísticos adicionales sobre probabilidad de parentesco y genética poblacional.