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Colombia

La historia triunfal del caleño que ganó el Óscar del teatro

El corredor más exclusivo del teatro comercial está compuesto por 40 teatros, desperdigados en el centro de Manhattan, en Nueva York. Es el circuito de Broadway, cuyas puestas en escena recogen cada año cientos de millones de dólares (en el 2018, la recaudación global fue de US$1.830 millones). Uno de las producciones más taquilleras de las últimas semanas ha sido el musical 'Ain’t Too Proud - The Life and Times of The Temptations', basado en la vida y obra del grupo afroamericano The Temptations, símbolo de la cultura musical de Estados Unidos.

En medio de esa historia de superación de un grupo que venció el odio racial con populares canciones como 'My Girl' y 'Papa Was A Rolling Stone', brillan las secuencias de baile de un artista colombiano. Se trata de Sergio Trujillo, quien salió de su natal Cali hacia Canadá cuando tenía 12 años y hoy es el cerebro de la coreografía de esta gran producción.

El trabajo del colombiano fue reconocido el domingo pasado con el premio máximo del teatro estadounidense, el Tony, coronando así una carrera de 30 años como coreógrafo y bailarín en Broadway. Trujillo caminó emocionado los pasillos del Radio City Music Hall hasta llegar a ese podio que también recorrieron estrellas como Bryan Cranston, el famoso Heisenberg de 'Breaking Bad', que esa noche ganó el Tony a mejor actor en una obra de teatro.

Luego de recibir el premio, el coreógrafo expresó un discurso conmovedor. Les agradeció a su equipo de trabajo, a su familia colombiana, a su esposo, Jack Noseworthy, y dio un potente mensaje sobre cómo un latino puede triunfar en Estados Unidos: “Yo llegué a Nueva York hace más de treinta años como un inmigrante ilegal. Soy la prueba, para todos aquellos soñadores, de que el ‘sueño americano’ todavía está vivo, solo tienen que seguir luchando porque el cambio llegará”.

“Yo no esperaba que se parara todo el público... Ese teatro tiene casi cinco mil asientos y todos se fueron levantando, levantando y levantando, y eso fue lo que más me conmovió, porque no esperaba lograr esa reacción. Lo único que yo quería era decir mi verdad y el resto fue algo que ocurrió muy espontáneamente”, le confiesa el caleño a EL TIEMPO.

El artista también ha tenido experiencias en cine, fue uno de los bailarines que apareció en la película Chicago; trabajó con estrellas de la música como Michael Jackson y Paula Abdul y además bailó en tres ceremonias de entrega de los premios Óscar.

¿Qué significó haber ganado el Tony?
En el curso de la carrera como bailarín y coreógrafo uno se plantea metas que quiere alcanzar, pero a veces uno no sabe exactamente si las va a poder conseguir, aunque uno siga trabajando... Para mí ha sido algo muy importante, y yo no hago lo que hago para ganar premios, sino porque es mi pasión, es mi trabajo y es lo que yo amo. Pero tener ese honor es para nosotros, aquí en Nueva York y en el mundo del teatro musical, como ganarse la Copa Mundial de Fútbol (ríe)…

¿Qué lo llevó a hablar de su pasado como inmigrante ilegal en su discurso?


Primero que todo, nunca había hablado de mi pasado abiertamente, porque venir a este país indocumentado es algo sobre lo que es difícil hablar; es como tener dos vidas, uno aprende a mantenerlo siempre como un secreto. Entonces, para mí revelarlo esa noche fue como quitarme un peso de mi alma, era algo que quería compartir, por ser de Colombia, por ser latino, por estar en un país donde los latinos la tenemos difícil a veces... Yo quería encontrar el momento perfecto para que mis palabras y mis acciones pudieran inspirar a otros. Y ese fue el momento.

Mirando 30 años atrás, ¿por qué decidió ir a Nueva York para buscar suerte como bailarín?


Yo en Toronto estaba estudiando en la universidad artes plásticas, pero tenía esa pasión de bailar y siempre dije: ‘Si voy a hacerlo, lo voy a hacer con los mejores’. Y Nueva York es el epicentro del baile del mundo, aquí estaban los mejores bailarines. Si iba a probar que tenía el talento suficiente para sobresalir, lo tenía que hacer aquí, tenía que someterme a este rigor, al trabajo que se tiene que hacer para llegar a estar en el mismo nivel de los bailarines de aquí. Y trabajé muy duro, con mucho esfuerzo y muchos sacrificios…

¿Y de Cali qué recuerda?


Yo tuve una niñez muy linda, estoy muy agradecido de todo lo que aprendí, lo que llevo dentro de mí, es la parte de ser latino y ser colombiano. Dentro de mí llevo el amor por la música y el baile que tenemos todos los caleños y también una cosa muy dulce que es el espíritu de ser colombiano, somos una cultura muy bondadosa y honesta. Y eso es parte de la razón por la cual yo quería hablar de Colombia (en el discurso), porque trato de dar la imagen muy positiva de los colombianos.

Sergio Trujillo

Además del triunfo de Trujillo, ‘Ain’t Too Proud’ estuvo nominado en doce categorías de los Premios Tony, incluida la de mejor musical.

Su primera experiencia como bailarín en Broadway fue en 1989, en una obra sobre Jerome Robbins (una leyenda del teatro musical). ¿Cómo recuerda ese trabajo?
Como bailarín tuve una carrera casi perfecta, porque mi primer 'show' fue 'Jerome Robbins' y el último, en 1999, fue sobre Bob Fosse (emblema del baile en el cine y en el teatro). Ellos eran íconos del mundo del teatro y la coreografía, esa fue la mejor maestría que pude tener; no era solamente bailar sus coreografías, era también estudiarlas. Era como un doctorado y siempre lo sentí como un gran privilegio, porque no fue fácil entrar al 'show' de Jerome Robbins. Yo sabía el gran honor que estaba viviendo.

Estar en Broadway como bailarín debe ser muy exigente y, además, requerir unos estándares de calidad muy altos…


Hay mucha competencia, porque, como decía, aquí vienen los mejores de los mejores. Todos vienen con sus sueños de alcanzar ciertas metas, y una de las metas es bailar en un show de Broadway. Y es bastante intenso, a veces hay 500, 700 personas que hacen audiciones en las que escogen solo cinco o diez personas; en mi caso solo me escogieron a mí cuando realice la audición de 'Jerome Robbins'. O sea que hay parte de talento, parte de oportunidad y parte de suerte…

'Jersey Boys' fue su primer trabajo como coreógrafo, y terminó convirtiéndose en un gran éxito...
La experiencia de 'Jersey Boys' me abrió muchas puertas para el resto de mi carrera. La obra se estrenó en el 2004, hace 15 años, y en ese lapso ya he realizado coreografías para doce espectáculos. Y eso es lo que pasa aquí en Nueva York, no interesa lo que haya hecho antes, siempre que hago un nuevo 'show' pienso que esa es la última oportunidad que voy a tener, o sea que nunca la desperdicio. Es como cuando uno va a la caja de bateo en béisbol y tiene que sacar un 'home run'; esa es la manera en la que pienso cada vez que realizo una obra. 'Jersey Boys' fue un 'home run' que me ayudó mucho en mi carrera y me ha brindado muchas oportunidades.

'Jersey Boys' fue un 'home run' que me ayudó mucho en mi carrera

¿Cómo nació todo el trabajo de 'Ain’t Too Proud'?
Des McAnuff, el director de 'Jersey Boys' y uno de mis grandes colaboradores, estaba trabajando al principio en el 'show' y me llamó y me dijo que quería que hiciera la coreografía. Obviamente, nosotros tenemos una muy buena relación y trabajamos muy bien y, evidentemente, el trabajo que llevamos a cabo fue muy bueno porque tuvimos doce nominaciones (a los Tony). Esta experiencia para mí ha sido muy linda, porque después de hacer doce obras cada trabajo es muy importante, pero también son muy importantes las relaciones que uno forma con los otros colaboradores. Para mí fue siempre muy importante rodearme de personas que me inspiren y que yo respete.

¿Hay algún plan en el futuro para trabajar en Colombia?


La última vez que estuve en Colombia fue hace tres años, cuando fui al Festival Iberoamericano de Teatro con una de mis obras, 'Arrabal', que hice con Gustavo Santaolalla. Una de las razones por las que quería ir era despertar la atención de los colombianos sobre mi trabajo, yo quiero encontrar una manera para ir e inspirar, educar y mover el teatro musical en Colombia.

Cada año hay más triunfos de latinos en Broadway, como Lin-Manuel Miranda, John Leguizamo... Pero también hay una preocupación general por lo que pasa en Estados Unidos con los inmigrantes latinos. ¿Qué siente usted al respecto?


Esa fue la razón por la cual yo tuve que decir lo que dije el domingo, porque me he sentido con las manos amarradas, desesperado al saber lo que les está pasando a los chicos que están siendo detenidos, que están viviendo tantas injusticias. O los chicos que han nacido aquí, o que se vinieron desde pequeños, y ahora no saben exactamente cuál va a ser su futuro. Eso es algo que me frustra, me desampara, no puedo respirar porque no sé de qué manera ayudar...

YHONATAN LOAIZA GRISALES


Cultura y Entretenimiento
​En Twitter: @YhoLoaiza

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