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Costa Rica

Las capas de hielo también intervienen en el ciclo del carbono

Madrid, 15 Ago. (EUROPA PRESS).- El ciclo del carbono de la Tierra es crucial para controlar el contenido de gases de efecto invernadero de la atmósfera y, en última instancia, el clima.

Hace 20 años, se pensaba que las capas de hielo que cubren aproximadamente el 10 por ciento de la superficie terrestre de nuestra Tierra, son tierras baldías congeladas, desprovistas de vida y con un clima químico suprimido, partes irrelevantes del ciclo del carbono.

Ahora, un equipo internacional líder a nivel mundial, dirigido por la profesora Jemma Wadham, de la Facultad de Ciencias Geográficas de la Universidad de Bristol y el Instituto Cabot para el Medio Ambiente, en el Reino Unido, ha reunido una gran cantidad de evidencias publicadas en los últimos 20 años para demostrar que las capas de hielo ya no pueden ser consideradas partes congeladas y pasivas del ciclo del carbono de la Tierra, según relatan en la revista ‘Nature Communications’.

La profesora Wadham explica que «un conjunto único de condiciones presentes debajo de las capas de hielo los convierten en reactores importantes en el ciclo del carbono de la Tierra».

«La molienda de la roca al moverse el hielo es alta, el agua en estado líquido es abundante y los microbios prosperan en las zonas de fusión a pesar de las condiciones inhóspitas, los microbios adaptados al frío procesan la roca molida y aumentan la liberación de nutrientes y los deshielos glaciales los exportan a los océanos, estimulando también la afluencia de más nutrientes desde la profundidad en los márgenes marinos de los glaciares –detalla–. Todo este nutriente apoya la pesca y estimula la extracción de dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera».

El profesor Rob Spencer, de la Universidad Estatal de Florida, agrega que «las capas de hielo también son muy efectivas para almacenar grandes cantidades de carbono a medida que crecen sobre sedimentos marinos, suelos y vegetación. La capa de hielo antártica por sí sola almacena diez veces más de lo estimado para el permafrost del hemisferio norte».

«Parte de este carbono se libera en aguas de deshielo y combustibles en las redes alimentarias marinas –prosigue–. El carbono que queda en las partes profundas de las capas de hielo se convierte en gas metano mediante actividad microbiana y / o geotérmica, que tiene el potencial de almacenarse como metano sólido».

El profesor admite que no se sabe «cómo de estable será el potencial de hidrato de metano en un clima más cálido si las capas de hielo adelgazan. Hay evidencia de las fases anteriores del desperdicio de la capa de hielo en Europa y de que el hidrato de metano debajo de la capa de hielo ha existido y puede liberarse rápidamente si el hielo se diluye».

El estudio también retrocede en el tiempo hasta la última transición de las condiciones glaciales (frías) a interglaciales (cálidas) de la actualidad, analizando los núcleos oceánicos alrededor de la Antártida en busca de pistas que puedan vincular la exportación de nutrientes de la capa de hielo (hierro) a través de icebergs antárticos con la productividad cambiante del Océano Austral, un sumidero global importante para el carbono.

El coautor, doctor Jon Hawkings de la Universidad Estatal de Florida / GFZ-Potsdam, apunta que «una forma importante con la que el Océano Austral elimina el carbono de la atmósfera es mediante el crecimiento de fitoplancton en sus aguas superficiales. Sin embargo, estas pequeñas plantas que habitan en el océano están limitadas por la disponibilidad de hierro».

«Durante mucho tiempo hemos pensado que el polvo atmosférico era importante como proveedor de hierro para estas aguas, pero ahora sabemos que los icebergs albergan sedimentos ricos en hierro que también fertilizan las aguas del océano al derretirse», señala.

Lo importante de este estudio es que reúne el trabajo de cientos de científicos de todo el mundo publicados durante tres décadas para mostrar, a través de un documento histórico, que ya no podemos ignorar las capas de hielo en modelos del ciclo del carbono y escenarios de cambio climático.

La profesora Wadham concluye que «las capas de hielo son partes altamente sensibles de nuestro planeta: cambiamos las temperaturas en el aire y las aguas oceánicas a su alrededor y el adelgazamiento y la retirada son inevitables».

«La evidencia que presentamos aquí sugiere que las capas de hielo pueden tener retroalimentaciones importantes para el ciclo del carbono, lo que requiere un mayor estudio, ya que la incertidumbre sigue siendo enorme –prosigue–. Obtener acceso a algunas de las partes más inaccesibles y desafiantes de los lechos de capas de hielo, por ejemplo a través de la perforación profunda, junto con la construcción de modelos numéricos que puedan representar procesos biogeoquímicos en capas de hielo será clave para el progreso futuro en este campo».

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